WEST´S BLOG

Blog

¿UN MAR DE TAREAS?

Escrito por Jose Pablo Bolaños. Psicólogo.

La Nación publicó este 20 de mayo un artículo editorial que hace referencia a un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del problema de salud que representan las tareas escolares, titulado “Una Epidemia de Tareas”.

 

La autora del mismo describe las consecuencias que,  según algunas investigaciones científicas, puede tener el exceso de tareas (más de dos horas diarias) en la salud, tanto física como mental, de los estudiantes y  de la familia.

 

Este es un tema que podría prestarse para debate porque existen, también, otros estudios que sugieren que la cantidad de tareas no ha incrementado significativamente en las últimas tres décadas (al menos en Estados Unidos) y que la mayoría de estudiantes no invierte más de una hora (promedio) en labores de estudio en casa.

 

Al margen de lo anterior, el West College comparte con la autora de este editorial su preocupación por que los estudiantes puedan balancear su tiempo de estudio y trabajo escolar, con su tiempo de ocio y – sobre todo – con el tiempo de calidad compartido con el resto de su familia que es un espacio que puede prestarse para la enseñanza de destrezas fundamentales para la vida y valores prosociales que nuestros estudiantes necesitan para triunfar en todos los ámbitos de la vida.

 

Por esa razón, nuestra política en relación con las tareas es que:

  • deben ir acordes con el nivel de los estudiantes para que sean ellos quienes las hagan.
  • deben ser tareas que no requieran una inversión excesiva de tiempo.
  • deben ser tareas que sirvan para facilitar la asimilación de un conocimiento.

En general, los calendarios académicos incluyen un promedio de cuatro tareas por mes para los grupos de Primaria y seis por mes para los grupos de Secundaria.  Nuestra convicción es que el West College trabaja por brindar a los estudiantes la oportunidad para vivir su niñez y su adolescencia en forma plena sin dejar de lado el mínimo rigor académico necesario para que puedan lograr los aprendizajes significativos necesarios.

Como administradores educativos, sin embargo, estamos interesados en conocer su opinión en relación con este tema.

7105285797_043de855f3_b
7094130835_0f33bd8806_b
7095733361_62841a8cce
¿Quiere conocer más del tema? Aquí le dejamos el link de la nota publicada en La Nación.

¿PIOJOS?

Nunca sabemos cuando estos animalitos podrían visitar a nuestros niños y lo último que queremos es que los afecte de ninguna manera, por esto les dejamos la siguiente información para que la tengan en cuenta.
piojos 2(1)
piojos 1

El Volcán Turrialba anda medio travieso estos días. Consideramos importante saber esta información sobre qué hacer parallevar esta lluvia de ceniza de la mejor manera. Esperamos les sea de mucha utilidad.

VolcanTurrialba cenizas

Del 9 al 15 de mayo se celebrará la Semana Nacional de la Nutrición, celebrada todos los años en el mes de Mayo con la intensión de coincidir con el día del Agricultor  (15 de mayo).

Este año, la Organización de Naciones Unidas proclamó el 2016, como el “Año Internacional de las Legumbres,” con el fin de sensibilizar a la opinión pública sobre las ventajas nutricionales de éstas como parte de una producción de alimentos sostenible encaminada a lograr la seguridad alimentaria y la nutrición de las poblaciones.

Para ello, diferentes instancias comprometidas con la seguridad alimentaria y nutricional tienen la oportunidad de contribuir a incrementar la producción mundial de leguminosas, con una apropiada rotación de cultivos y propiciar mejores condiciones para la comercialización de este alimento básico.

Además, por su alto valor nutricional, se propone el desarrollo de información y educación para un mejor aprovechamiento de las leguminosas en una alimentación saludable y equilibrada. Este año se hace énfasis en el consumo de frijoles.

Legumbres incluye todo tipo de granos o semillas de las plantas conocidas como leguminosas, a las que popularmente en Costa Rica se le llaman granos, dentro de los cuales se incluye a los frijoles.

 

Los frijoles forman parte de la dieta costarricense desde tiempos remotos. Otras leguminosas fueron introducidas al país desde la Colonia, con lo cual las legumbres forman parte de las tradiciones alimentarias pero existe una tendencia a la disminución en el consumo por diversas razones entre las que destacan el tiempo dedicado a la preparación, problemas digestivos y malas prácticas de almacenamiento en los hogares que lleva a pérdidas del producto. El remojo previo a la cocción de los frijoles y otras leguminosas favorece su ablandamiento, con lo cual se cocinan en menor tiempo. Además, al remojar los frijoles, hace que sean mejor digeridos por las personas que presentan molestias digestivas al consumirlos.

Las Organizaciones de Salud alrededor del mundo recomiendan consumir leguminosas como parte de una alimentación saludable. Su consumo favorece una dieta variada y nutritiva, con lo cual se pueden prevenir problemas de salud.
La combinación de frijoles con tortilla, masa o arroz incrementa el valor nutricional de la alimentación diaria, y corresponde a una práctica ancestral que permitió una adecuada alimentación de la población indígena, y la herencia de la sabia combinación de dos granos básicos para lograr un equilibrio nutricional.
Tanto los frijoles como otras leguminosas se caracterizan por su alto contenido de proteínas, y algunos minerales y vitaminas de gran valor, entre los que destacan hierro, calcio y ácido fólico. Además, los frijoles son ricos en fibra, necesarias para mejorar la función intestinal y la regulación de los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
Los frijoles a su vez, son plantas que fijan nitrógeno, lo cual contribuye a incrementar la fertilidad de los suelos y tienen un impacto positivo sobre el ambiente, conocimiento ancestral que se refleja en la siembra la tradicional milpa.

 

Los frijoles son un cultivo importante para nuestro país. Cientos de familias campesinas se dedican a la siembra de frijol en el territorio nacional, principalmente en la zona central y norte de Costa Rica, y sus cosechas anuales requieren ser colocadas en el mercado nacional. El frijol producido en Costa Rica es un producto de buena calidad y, además, con su compra, los consumidores favorecen el desarrollo económico de las zonas productoras, y a la seguridad alimentaria y nutricional local.

Además, la siembra de frijoles y otras leguminosas puede contribuir a la mitigación del cambio climático, dado que se reduce la dependencia de los fertilizantes sintéticos utilizados para aportar nitrógeno al suelo. Debemos incrementar el consumo de los frijoles que son parte de nuestra cultura, además son productos baratos, accesibles y de un gran valor nutricional.

En las Guías Alimentarias para Costa Rica se recomienda consumir diariamente al menos media taza de frijoles u otras leguminosas cocidas. Tradicionalmente, los costarricenses consumen los frijoles cocidos en agua con algunos ingredientes básicos para mejorar el sabor del caldo. En su preparación resalta el uso productos aromáticos como la cebolla, el ajo y el orégano. Asimismo se utiliza el culantro coyote para exaltar su sabor.

Con los frijoles se realizan diferentes preparaciones tradicionales, incluyendo los “frijoles arreglados”, el “gallo pinto” o el “rice and beans”. Los cubaces, forman parte de comidas tradicionales, los cuales generalmente, se cocinan junto con otras verduras, como chayote o zanahoria, con lo cual se incrementa el valor nutricional de la preparación.
Prácticas culinarias tradicionales en el Valle Central son la cocción de algunos vegetales junto con los frijoles, tal es el caso de chayotes o remolachas; también es común el agregado de banano o plátano verde.

Respecto al uso de lentejas, garbanzos o frijoles blancos, existe la costumbre de agregarle carnes a la preparación, con lo cual se incrementa el valor en proteínas, pero también de grasa. Con el fin de no agregar más sal de la requerida, la recomendación es que al cocinar los frijoles y otros tipos de leguminosas, se agregue una vez que estén. Las leguminosas pueden también cocinarse con agua y olores y luego escurrirse para agregarse a ensaladas, con lo cual puede innovarse en la cocina.

unnamed
unnamed
unnamed

Autorregulación en los Niños

Autorregulación es una habilidad fundamental que permite a una persona responder apropiadamente a las cada situación que se le presenta.  Es lo que permite a un niño tolerar que le den un no por respuesta, esperar su turno, posponer una gratificación si eso es lo más conveniente, compartir con otros, perder en los juegos sin descompensarse, incluso ser capaces de tomar una decisión cuando se deben elegir entre dos opciones igualmente inatractivas.  Se refiere a la flexibilidad de una persona para adaptarse a las circunstancias, controlando sus impulsos y tolerando la frustración.

La falta de autorregulación, según una amplia gama de estudios realizados, es una característica omnipresente en los trastornos de la conducta en niños y, en adultos, es un precursor de problemas de salud (como la obesidad o el abuso de sustancias , problemas en las relaciones interpersonales y de problemas psiquiátricos.

Muchos trastornos mentales tienen como uno de sus ejes transversales la falta de autorregulación.  El trastorno de personalidad narcisista, por ejemplo, se caracteriza por la incapacidad para aceptar los límites y las reglas que aplican a todas las personas.  El trastorno de personalidad antisocial, se caracteriza no sólo por lo anterior sino por la tendencia a .  Ambos, presentan la misma dificultad para asumir la responsabilidad de sus actos.

El psicólogo Albert Ellis, creador de la Psicoterapia Racional Emotiva Conductual, una de las más populares y prometedoras en ese campo, ha identificado varias ideas a las que algunas personas se aferran y que son fuente de incalculable sufrimiento para ellas mismas y para los demás; ejemplos:

  1. La gente tiene que aceptarme y amarme siempre: la imposibilidad de lidiar con la frustración de no ser siempre visto con buenos ojos.
  2. Es horrible cuando las cosas no van como uno quisiera que fueran:  la imposibilidad de lidiar con la impredictibilidad de la vida.
  3. Yo debo ser indefectiblemente competente y casi perfecto en todo lo que hago: la imposibilidad de no brillar o no ganar siempre.

De ahí, podemos visualizar el grado hasta el que el pobre control de impulsos puede afectar la vida de una persona o la intolerancia a la frustración pueden ser fuente de sufrimiento para sí.  De la misma manera en que se ha asociado la falta de regulación a diversos problemas, se ha demostrado que la adecuada autorregulación en los niños es un excelente predictor de su éxito en la adaptación social y el éxito académico.

La capacidad de autorregulación depende de factores genéticos y ambientales que son diferentes en cada niño.  Los niveles de dopamina en el cerebro del niño, por ejemplo, determinan las diferencias en la capacidad de algunos para controlar impulsos pero, indiscutiblemente, los factores más importantes tienen que ver con el medio ambiente en el que el niño se desarrolla.

Los niños pueden experimentar angustia y frustración en relación asociadas a una amplia diversidad de situaciones de vida.  Hay dos cosas que es necesario entender:  1) que la angustia y la frustración en su justa medida son necesarias para el desarrollo sano del niño y 2) que crear condiciones para que los niños puedan enfrentar esa angustia y esa frustración son necesarias para que el niño no se vea desbordado.

De la angustia al alivio.  Una condición necesaria, muy especialmente durante el primer trimestre de vida, es que los padres puedan responder de manera reconfortante a las necesidades fisiológicas del niño porque el desarrollo de un vínculo de apoyo le va a permitir al niño pasar de estados de ansiedad a estados de tranquilidad con facilidad.  A partir del primer trimestre de vida, es importante que el bebé vaya desarrollando la independencia de una manera muy gradual y eso significa también la capacidad para tolerar estados cada vez más largos de ansiedad antes de ser reconfortado.

Balancear estructura con creatividad.  Las normas en el hogar deberían ser lo más afines que sea posible a las normas fuera de la casa, a fin de ayudar al estudiante a 1) adaptarse bien y 2) evitar confusiones.  Sin embargo, también es importante evitar al máximo la restricción excesiva del niño.  En todos los aspectos en que se le puedan ofrecer alternativas y se le pueda dar a elegir, debería hacerse para estimular en el niño la tolerancia a la frustración y la flexibilidad de manera simultánea.

La consistencia evita confusión y frustración.  La inconsistencia es uno de los peores enemigos de la formación del carácter, cosa que hemos discutido en otras charlas sobre disciplina.  Reírle una conducta inadecuada al niño en un contexto y luego castigársela en otro contexto, no sólo lo confunde sino que agrega a su nivel de frustración y de hostilidad hacia las figuras de autoridad.

Permitir la expresión de sentimientos.  Por un lado, la escucha empática tiene un efecto enormemente tranquilizador y regulador.  Por otro lado, tomar conciencia de los sentimientos puede ayudarle a los niños a observarse a sí mismos y tomar conciencia de qué tan adecuadamente están enfrentando una situación.  Por norma general, se les debería enseñar a no tomar ninguna decisión mientras se sientan demasiado enojados o angustiados.

Fomentar el análisis colaborativo del problema y de la solución.  Después de la expresión de sentimiento, el diálogo permite un abordaje más racional del problema y una beneficiosa negociación de soluciones que muchas veces ni los mismos adultos pueden lograr.  El papel de los adultos es el de servir, como dice Eric Fromm, de profetas: ayudarle al niño a pedir distintas alternativas de resolución a su problema y a entender cuáles pueden ser las posibles consecuencias de cada alternativa.

Enfocarse en el proceso no el resultado.  Existen fuentes de frustración que se pueden evitar por completo y la constante obsesión con ganar o con obtener lo que uno busca es precisamente una de esas fuentes.  Es normal que la gente aspire a ganar o aspire a que las cosas le salgan bien; lo que no es normal es que el nivel de frustración les imposibilite seguir funcionando normalmente cuando eso les ocurre.